Así comenzaba otra gran experiencia gastronómica con el que muchos llaman el rey de la parrilla, es Víctor Arguinzoniz en su Restaurante Etxebarri, que ha convertido al pequeño pueblo de Atxondo en Bizkaia en foco del mundo de los apasionados a la gastronomía, lugar de peregrinaje de gentes llegadas de todos lados. Sin duda su estrella Michelin tiene en parte la culpa, pero realmente lo que hace venir aquí a tanta gente es la forma tan especial que tiene este vasco de cocinar con el fuego.

 

No se puede comprender el trabajo de este notable chef, sin conocer su entorno, su belleza, su espectacular naturaleza…

Ver los rebaños de ovejas pastando en libertad…

Olas vacas que campean libremente por el monte…

Incluso se les puede susurrar a los caballos que te prestarán toda su atención, como hizo Jaime Postigo.

Todo un espectñaculo que sin duda es fuente de inspiración para Vítor y su equipo.

El mítico caserío vasco nos abre las puerta a la experiencia que está por llegar en unos minutos.

Comienza nuestra experiencia con los rayos del sol en un formidable día.

Para abrir boca “Bocadillo de chorizo” y unas “anchoas”, la parrilla le confiere un sabor de leña que nos abre el apetito.

Para acmpañarlo un Champagne Pehu Simonet Millésimé Grand Cru.

Comenzamos ya sentados en la mesa con “Queso fresco de búfala” elaborado con leche de búfalas que pastan en estos campos. A su lado una mantequilla de leche local.

 

 

“Cracker de setas” es el segundo bocado que Víctor nos propone en su menú, tierra y campo sabores y aromas primarios que se crecen con el fuego.

Berberechos en jugo de pochas” presentados en un recipiente a modo de lata donde el chef da la temperatura que quiere a este delicado producto es nuestro siguiente punto de emoción.

El producto como norma, en este restaurante es religión, para muestra su “Gamba de Palamós”

 

Kokotxa de bacalao”, de nuevo la elección de un producto de altísima calidad con una mínima pero acertada intervención.

“Revuelto de rebozuelos con tartufino blanco” el aglutinante del huevo tiene la particularidad de unir bien las setas y la trufa a la vez que nos aporta las necesarias proteínas.

Su original “Tartar de chorizo fresco” se deshace en la boca, al llegar nos engaña su apariencia de una pieza de carne.

 

“Guisantes con su jugo”, una joya de producto que disfrutamos en su mejor momento, presentado en un pequeño cubo.

 

Llega el pesado, un impresionante “Besugo su salsa, daikon y sal”.

Y el origen de todo, lo más primario y el producto que dio la fama a Víctor, la carne, “Chuleta de vaca”, excelente chuleta de vaca rubia gallega con 30 a 40 días de maduración de Discarlux.

Es uno de los temas más hablado y discutido en el mundo de las carnes, la maduración, este uno de los restaurantes que menos maduración pide en la carne al proveedor,

 

El pre-postre es un refrescante sorbete.

El “Helado de leche reducida jugo de remolacha” es uno de los grandes postres de Víctor que te ayuda a hacer una magnifica digestión con el mejor sabor de boca.

También el momento dulce  llega con un“Pastel de nueces y crema de café”, recordando al pastel ruso.

Al terminar queremos agradecer a Víctor el espectáculo de su cocina, Jaime Postigo junto a sus hermanos Miguel y José Félix, todos socios de la Bodega Bosque de Matasnos y acompañados por el crítico y comunicador gastronómico Esteban Capdevila, le regalaron Bosque de Matasnos Edición Limitada.

Todo un espectáculo y regalo para los sentidos que sin duda repetiremos.

Asador Etxebarri

Plaza de San Juan, 1
48291 Atxondo, Bizkaia
(+34) 946 58 30 42
info@asadoretxebarri.com
GPS: 43.11555, -2.59923