Un proyecto sostenible

El Bosque de Matasnos es un paraje que nació con sus suelos en el Terciario, hace más de 5 millones de años, pero fue hace bien poco cuando los antiguos propietarios del terreno, en 1960, decidieron deforestar interiormente el Bosque para dedicar 4 Has a la que es hoy nuestra viña vieja y el resto hasta 149 Has a cereal de secano.

En ese momento el lugar cambió de nombre, pues era conocido como el “El Bosque” y al llevar a cabo el movimiento de esos millones de kilos de madera que salieron de la desforestación y sustraer toda esa mercancía con Asnos, los cuales y para hacer su tarea necesitaban los suelo secos para ser practicables y esto supone trabajar en verano y con altas temperaturas durante largas horas, con lo cual y por ese exceso de trabajo, murieron muchos asnos de la comarca y los vecinos pasaron a llamar a nuestro Bosque, el paraje de Mata Asnos o el Bosque de Matasnos.

Para nosotros el poder recuperar el estado sanitario y biodiverso en el que se encontraban hace 60 años nuestros suelos del Bosque, antes de que los antiguos propietarios deforestaran parcialmente la parte interior del mismo, es un objetivo básico, de principios, por esa razón trabajamos en base a criterios de agricultura sostenible, ecológica de bajo impacto, donde la agricultura 100% ecológica es la base pero no la única “pata” de nuestro proyecto de sostenibilidad.

Una de las tareas para nosotros básica es volver a la biodiversidad que tenía nuestro paraje, donde las abejas polinizaban una gran variedad de plantas y sus flores se veían beneficiadas por su labor, al igual que las rapaces gestionaban y controlaban las plagas insectívoras y de roedores y las ovejas ayudaban a mantener el Bosque limpio.

A día de hoy somos apicultores con el afán de recuperar las poblaciones perdidas de abejas, las que nos van a garantizar la recuperación de la erosión que sin ellas se ha producido en nuestra diversidad floral, sin ellas y en pocos años, nuestro Bosque será muy distinto al que fue.

Igualmente desarrollamos un proyecto de reintroducción y recuperación de las rapaces autóctonas en nuestro Bosque con la Fundación Grefa para poder establecer la lucha biológica contra las plagas de insectos y roedores, el objetivo es doble, primero recuperar esas especies que se marcharon por el abuso de rodenticidas e insecticidas y por otro lado reconstruir la pirámide trófica y así evitar por la vía de la anticipación el potencial uso de productos tóxicos para luchar contra las plagas que puedan aparecer en el futuro.

No solo la viticultura es ecológica, toda la agricultura que practicamos lo es, siempre en beneficio de una mejor calidad de nuestros suelos y por ende de la uva que en ellos se produce, todo para devolver a nuestro paraje lo que fue un lugar sin igual. Todo para que nuestro vino sea único desde sus suelos hasta el consumidor, solo con el afán de mejorar.

Viñedo de 57 años en 4 hectáreas.

Variedades plantadas:

  • 14,2 Has de Tempranillo
  • 7,3 Has de Merlot
  • 5,2 Ha de Malbec
  • 6 Ha de Viognier, Verdejo y Chardonnay

TOTAL EXTENSIÓN DE VIÑEDO: 32,7 Has

Bosque de Matasnos posee la certificación de Huella de carbono que demuestra su compromiso con la conservación del medio ambiente en todo el proceso de elaboración de sus vinos.

El cambio climático, provocado por la emisión de Gases de Efecto Invernadero y en especial del CO2, es un gran enemigo a batir en nuestros días. Existen evidencias considerables de que la mayor parte del calentamiento global ha sido causado por las actividades humanas. Prácticamente todas las actividades que realizamos (movilidad, alimentación, etc) implican consumir energía, lo que significa contribuir a las emisiones a la atmósfera.

La HUELLA DE CARBONO, representa una medida para la contribución de las organizaciones a ser entidades socialmente responsables y un elemento más de concienciación para la asunción entre los ciudadanos de prácticas más sostenibles.
Con esta iniciativa se pretende cuantificar la cantidad de emisiones de GEI, medidas en emisiones de CO2 equivalente, que son liberadas a la atmósfera debido a nuestras actividades cotidianas o a la comercialización de un producto. Este análisis abarca todas las actividades de su ciclo de vida (desde la adquisición de las materias primas hasta su gestión como residuo) permitiendo a los consumidores decidir qué alimentos comprar en base a la contaminación generada como resultado de los procesos por los que ha pasado.

Una vez más Bosque de Matasnos demuestra que es posible producir vinos de alta calidad sin dañar a la naturaleza y al medio ambiente.

 

“Cada vez que alguien en el mundo descorcha una botella de BMA, está haciendo algo bueno para sí, para su entorno y sobre todo para el medio ambiente mundial”