Una nueva experiencia nos llevó hasta Pozuelo (Madrid), y ya se sabe que de Madrid al cielo, una cena en el Restaurante Cielo de Urrechu demostraría la certeza de este dicho.

Jaime Postigo, enólogo y gerente de la Bodega Bosque de Matasnos llevó a los asistentes a un viaje virtual al Altiplano de la Ribera del Duero, donde nace la vid que hace posible la elaboración de algunos de los más singulares vinos de España, creados en esta bodega.

Jaime comenzó desgranando su primer vino, Blanco de Matasnos, nueva cosecha que se presentaba este día.  Un vino que se elabora con las variedades Chardonnay, Viognier y Verdejo, cultivadas en una parcela con suelo franco arcillo-arenoso que se encuentra situada a 950 metros de altitud en Peñaranda de Duero. La crianza se realiza en barricas nuevas de roble francés de grano fino y extrafino, de 500 litros de capacidad, durante 6 meses. En esta nueva añada se han elaborado 2.700 botellas, producción muy cotizada.

Una caballa ahumada y una crema de calabaza abren los aperitivos.

Le sigue una ensalada de pulpa de tómate raff con ventresca de bonito, plato que se ve impulsado en sabor con el Blanco de Matasnos.

Tiempo de mostrar los atributos de Bosque de Matasnos 2013 Etiqueta Blanca. Un tinto ya mítico en los grandes restaurantes, elaborado con uvas de las variedades Tempranillo 90%, Merlot 5%, Malbec 3% y Garnacha 2%. Con una crianza de 12 meses en barrica nueva de roble francés 90% y americano 10%.

Lo acompaña un surtido ibérico y queso de corte y un surtido de croquetas de jamón de bacalao y huevo frito con chistorra.

Jaime explicaría las bondades del segundo vino tinto, siguiente añada para llegar a Bosque de Matasnos 2014, elaborado con las variedades 90% tempranillo, 5% merlot, 3% Malbec y 2% garnacha. La crianza del 2014 fue especialmente delicada al tener entre nuestras manos uno de los vinos más elegantes de la bodega al entrar en producción nuevas variedades hasta la fecha no utilizadas como el malbec y la garnacha, buscando su máxima expresión y mínima erosión de aromas varietales con la madera nueva. Granos finos y extra finos de roble francés y finos de americano con 36 meses de secado. Calidad premium. Doce meses en barricas nuevas.

De este vino se consiguió una producción de 66.040 botellas de 75 cl y 761 magnums.

Y para acompañar tan singular añada Urrechu propuso un canelón de txanguro, gamba roja y sus palomitas.

Seguido de un jarrete ibérico braseado en su jugo con patata y jamón.

Y terminamos con una sopa de fruta natural con crema helada artesanal con la que ponemos fin a esta cena/cata con los vinos de Bosque de Matasnos y la cocina del Chef Iñigo Urrechu.

Chef Iñigo Urrechu