La cocina de Martín Berasategui en Madrid, Restaurante Etxeko.
septiembre 23, 2019

Las Estrellas del Bosque de Matasnos

De vez en cuando, muy de vez en cuando, tenemos la oportunidad de tener en el Bosque de Matasnos alguna Estrella diurna, no precisamente las del firmamento, son las de los fogones que tanto nos gustan, cautivan y ayudan a hacer más grande nuestro trabajo, nuestro vino.

El pasado lunes nos acompañaron en un día maravilloso Iker Santos y sus colegas que se sumaron a un día de campo, donde no faltó la buena comida asada por Paco Olalla, nuestro amigo cocinero, pastor de nuestras ovejas y magnífica persona. Y como siempre, bien maridada con todos los vinos de BMA, no faltó ninguno.

Magnífica conversación tuvimos con Fermín Etxegoien, avezado periodista de disfrute amplio en esto del comer, beber y sobre todo de disfrutar del campo y la naturaleza. Nos deleitó con un conocimiento profundo de las rutas de montaña, conocía mejor que yo todos los picos que nos rodean: la Demanda, Somosierra, Urbión… También la historia de nuestra Castilla tan querida, da gusto compartir aficiones con los que disfrutamos de la historia pasada y tan vibrantemente vivida en nuestra tierra querida, ¡aupa campeón!

Por el lado gastronómico teníamos dos Estrellas, una cada uno, de las afamadas Michelín que tanto dan que hablar. Por una banda nos acompañaba Álvaro Garrido del restaurante Mina de Bilbao, experto cocinero de la caza de pluma y viajado y muy, pero que muy simpático. Diría que no hay otro para pasar un rato trepidante de sobremesa, reímos hasta no parar. Y por la otra banda, Sergio Zárate del restaurante Zárate igualmente de Bilbao, mucho más pausado que Álvaro, pero un máquina del pescado fresco bien gestionado en sus fogones y magnífica persona. Complemento perfecto de Álvaro para una sobremesa, uno trepidante y el otro taimado, ambos magníficos.

Miguel Postigo y yo mismo le agradecemos a Iker Santos la atención al traernos a estos tres grandes con los que paseamos el Bosque, intercambiamos experiencias y debatimos sobre la textura de las proteínas. Conversación regada ampliamente de grandes vinos de la Ribera y aderezada por la cálida luz de una vela en la cena de la noche anterior en el Refugio de Don Miguel, por cierto fenomenalmente atendido una vez más por María y Eugenia (otras craks).

Pronto tendremos en Bosque de Matasnos nuestro Txoko funcionando a pleno pulmón y esperamos todos nuestros amigos nos puedan acompañar y disfrutemos como solo se hace en el Bosque, a la tranquila compañía de nuestros milenarios árboles, viñas centenarias y magníficas historias a contar.

¡Momentazos BMA para recordar!

Jaime Postigo Gómez

1 Comentario

  1. Sara dice:

    Muy bien hecho Jaime. Es muy bonito el efecto mariposa

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